martes, agosto 26, 2008

Si...



Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor

todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria...

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas...

Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice "!Continuad!".

Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

martes, agosto 05, 2008

Quien tiene un amigo

Amistad.

Es una palabra que llena el alma, ¿verdad? Su simple mención puede poner una sonrisa en tus labios, trae cien mil recuerdos alegres, y otros tantos tristes.

Mañanas de conversaciones, tardes en la playa y noches de fiesta; compartir tu tiempo y tu vida con otras personas, personas a las que quieres tanto como si fuesen de tu sangre, porque son tus amigos.

Saber que podrás estar en la otra punta del mundo y que ellos estarán ahí echándote la bronca o animándote cuando estés triste. Que siempre vas a poder descolgar el teléfono y llamarla, teniendo al otro lado a alguien que te comprenderá y te soportará, pase lo que pase.

Habrá discusiones y malentendidos, enfados... incluso gente que tratará de separaros por cualquier tontería. A lo largo de tu vida tendrás muchos amigos, algunos de ellos serán para siempre, otros serán como estrellas fugaces, brillando intensamente durante un segundo fugaz. Luego desaparecerán, su brillo solo quedará en la memoria, y tu te preguntarás qué fue de ellos, que os pasó... pero no harás nada, y en recuerdos se quedará.

Ojalá siempre tengais amigos que os quieran. Que os apoyen.

Cerrad los ojos y pedid un deseo.