
A lo largo de mi vida, y no ha sido tanto tiempo, he cometido muchos errores.
Muchas veces mi testarudez me hizo seguir mi propio camino, alejándome de los consejos de aquellos que habían vivido más, y sabían más que yo.
Oscar Wilde dijo una vez que solo los jóvenes pensaban que lo sabían todo, y es cierto. Y en ello mismo está la esencia de la juventud, creo yo.
Y sí, me he equivocado. Muchas, muchas veces. Y he aprendido de mis errores, y descubierto que por el camino difícil se llora más, pero se vive también mucho más. A grandes rasgos, no me arrepiento de nada. Si, podria haber hecho mejor las cosas, y dado menos la lata. Podría haber llorado menos, pero también haber reído menos.
Si alguien me dice: A mi nunca me han roto el corazón. Si alguien afirma no haber llorado por amor, no haberse debatido nunca con la indecisión... si alguien dice que siempre supo que camino estaba bien, y siempre salió bien parado de sus decisiones... lo cierto es que esa persona no ha vivido.
Porque se aprende mucho más metiendo la pata que acertando a la primera.
Porque yo me equivocaré un millón de veces más, y estaré orgullosa de hacerlo ,si fue a mi manera.
